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Escalar una organización puede parecer una tarea titánica, llena de incertidumbres y desafíos. Sin embargo, como mentora en estrategia empresarial, he descubierto que el verdadero secreto radica en tres pilares fundamentales: Cultura, Valores y Decisión.

El enfoque tradicional de planificación, previsión y análisis puede ser insuficiente debido a situaciones en las que el mercado, el cliente y la tecnología son desconocidos o cambian rápidamente. Es por eso que para escalar, debes abrazar la innovación disruptiva, creando nuevo valor para tus clientes y cuidando los tres pilares mencionados previamente.

A través de este artículo, exploraremos cómo estas áreas pueden impulsar el crecimiento y la estabilidad de tu empresa, ofreciendo prácticas novedosas y fáciles de seguir para la alta gerencia.

1. Salto de fe: ¿Cómo las empresas pueden mitigar las incertidumbres?

 

Todo crecimiento empresarial implica un salto de fe en cierto modo. Sin embargo, este salto no tiene por qué ser ciego. La mitigación de las incertidumbres comienza con una comprensión profunda del mercado y una evaluación realista de los riesgos. En lugar de evitar lo desconocido, abórdalo con una mentalidad de aprendizaje constante. La agilidad empresarial es clave; adoptar enfoques iterativos y estar dispuesto a ajustar el rumbo según sea necesario te permitirá avanzar con confianza.

La fe, en este contexto, no es una creencia religiosa o espiritual, sino un estado cognitivo y emocional que permite a las organizaciones superar dudas y miedos y perseguir su visión con confianza y compromiso. Existen cuatro tipos de actos de fe que puedes realizar en alta gerencia, dependiendo de la naturaleza y el alcance de su innovación. Estos son:

 

Salto de fe visionario: Ocurre cuando las organizaciones tienen una visión clara y convincente del futuro que quieren crear y actúan en consecuencia a pesar de la falta de evidencia o validación. Creen que su visión es factible y deseable y están dispuestos a correr riesgos y experimentar con nuevas ideas y enfoques. Un acto de fe visionario a menudo implica crear un nuevo mercado o categoría, o alterar uno existente. Un ejemplo de este tipo de salto es Steve Jobs, quien imaginó y lanzó el iPhone en 2007, a pesar del escepticismo y las críticas de la industria y los medios.

 

Salto de fe adaptativo: Ocurre cuando los emprendedores tienen una dirección u objetivo general, pero son flexibles y receptivos a la retroalimentación y los cambios en el entorno. No tienen un plan fijo o rígido, sino que utilizan prueba y error, iteración y aprendizaje para descubrir y validar la mejor solución. Creen que su innovación se puede mejorar y perfeccionar con el tiempo y están dispuestos a cambiar y ajustar su estrategia y tácticas. Un acto de fe adaptativo a menudo implica resolver un problema complejo o complicado, o crear un producto mínimo viable (MVP).

 

Acto de fe colaborativo: Ocurre cuando los emprendedores tienen una visión o misión compartida con otras partes interesadas, como socios, clientes o usuarios, y cocrean e innovan con ellos. Creen que su innovación puede beneficiarse de la diversidad y sinergia de perspectivas y recursos, y están dispuestos a colaborar y comunicarse de forma abierta y eficaz. Un acto de fe colaborativo a menudo implica construir una comunidad o red, o participar en un impacto social o ambiental. Un ejemplo de este tipo de salto es Jimmy Wales, quien fundó y dirigió el proyecto Wikipedia, una enciclopedia en línea abierta y gratuita en la que cualquiera puede editar y contribuir.

 

Salto de fe transformador: Es cuando se ha vivido una transformación personal o profesional que motiva e inspira a innovar. Estas organizaciones creen que su innovación puede reflejar y expresar su identidad, valores y propósito, y están dispuestos a desafiarse y cambiarse a sí mismos y a los demás. Un acto de fe transformador a menudo implica perseguir una pasión o una vocación, o marcar una diferencia en el mundo. 

2. Encontrar el equilibrio adecuado entre la toma de decisiones intuitiva y basada en datos

 

La toma de decisiones es el timón que guía el rumbo de una empresa en su viaje hacia el crecimiento. Encontrar el equilibrio entre la intuición y los datos puede marcar la diferencia entre el éxito y el estancamiento, algunos beneficios de este balance son los siguientes:

Precisión mejorada: combinar el instinto con el análisis de datos puede conducir a una toma de decisiones más precisa y completa.

Creatividad mejorada: la intuición puede generar ideas innovadoras, mientras que los datos ayudan a validar estas ideas y convertirlas en estrategias viables.

Gestión de riesgos: los datos proporcionan una red de seguridad para la intuición, garantizando que las corazonadas se basen en la realidad.

Recuerda fomentar una cultura donde se valore la diversidad de perspectivas y se fomente el debate constructivo para tomar decisiones más informadas y ágiles.

3. Elementos clave de una cultura organizacional atractiva

 

Una cultura organizacional sólida es el alma de cualquier empresa en crecimiento. Fomenta la transparencia, la colaboración y la innovación, además está estrechamente relacionada con el compromiso, la retención, la innovación e incluso el servicio al cliente de los empleados.

Hay numerosas cosas que puede hacer para mejorar la cultura de su organización, en mi experiencia las organizaciones que se convierten en un excelente lugar de trabajo se centran en estos ocho elementos clave:

  • Credibilidad
  • Respeto
  • Justicia
  • Orgullo
  • Pertenencia
  • Liderazgo eficaz
  • Valores
  • Innovación

4. Mantener viva la cultura

 

Los valores de una empresa son su brújula moral, guiando cada acción y decisión. Sin embargo, no basta con enunciarlos; es crucial vivirlos en el día a día. Incorpora los valores en cada aspecto de la operación, desde la contratación hasta la toma de decisiones estratégicas. Sé un modelo a seguir y fomenta una cultura de responsabilidad y coherencia.

5. Construyendo un equipo de personas para ampliaciones

 

El crecimiento de una organización va de la mano con el crecimiento de su equipo. Al expandirte, no solo busques habilidades técnicas, sino también personas que compartan los valores y la visión de la empresa. Fomenta la diversidad de pensamiento y experiencia, y proporciona oportunidades de desarrollo profesional. Un equipo sólido es el motor que impulsa el éxito empresarial a nuevas alturas.

La capacidad de escalar una organización de manera efectiva es más crucial que nunca. Al centrarse en la construcción de una cultura sólida, basada en valores y decisiones informadas, las empresas pueden superar los desafíos y aprovechar las oportunidades de crecimiento. Con prácticas novedosas y un enfoque centrado en las personas, el futuro del mercado empresarial en Chile se ve prometedor. ¡Es hora de dar el siguiente paso hacia el éxito!